50. Traición
—Hermano.
Dominik no dudó en abrazar a Adriano con fuerza como si una batalla campal entre ellos y los que aun eran desconocidos no se estuviera dando.
Adriano sonrió ladino, Dominik Caruso jamás cambiaría sus formas de hacer.
Un nudo se le forma en la garganta al recordar que había cerrado con llave a la mujer de su hermano tal como le había pedido él en casos de emergencia como era este.
Las cosas no hacían más que complicarse teniendo en cuenta lo que había sucedido insta