"¿Qué diablos te pasa?"
Finalmente, Jack gritó, su voz quebró el silencio aturdido de sus familiares. No podía creer la imprudencia y la absoluta estupidez de Alex. Sofía y sus padres intercambiaron miradas de pánico, sintiendo el vértigo de la desesperación. Ahora estaban seguros de que no había escapatoria; Trevor se vengaría.
Trevor, que hasta ese momento había permanecido sentado, se levantó de golpe, derribando la silla con un estruendo. Gruñó, la rabia era palpable en su gesto cuando avan