Va a la cocina y se sirve café de la máquina. Desvío la mirada de él y me concentro en los correos. Lo escucho caminar de vuelta hacia su habitación, pero entonces noto por el rabillo del ojo que se detiene en el lugar.
— Sube el volumen de la tele, por favor — noto que me ha hablado.
Miro la televisión y cojo el mando, subiendo el volumen como me pidió, algo confundida. Solo entonces veo una foto suya en un noticiario. Se acerca, mis ojos se centran en la televisión, escuchando atentamente a