El corazón de Jessa salto de alegría y emoción al verlo bajarse del auto, otra vez sus ojos admiraban a ese hombre que adoraba, su sonrisa amplia que esbozaba al ver a su gran amigo esperando parado allí en la puerta de entrada, otra vez estaba allí, con su imponente figura.
—Alexander mi amor —susurro con cariño
Él abrazó a su amigo Mijaíl e ingresaron a la mansión, ya adentro saludo con Dominik y se sentaron en la sala y Alexander hablo.
—No te esperaba Mijaíl, ¿por qué no me avisaste? Te h