181. No tienes reemplazo.
~Rowan~
—Solo estaba... revisando algunas cosas —respondió, apresurándose a guardar los documentos dentro del baúl. Se enderezó en el asiento, nervioso.
Me acerqué a él, frunciendo el ceño. Aunque evitaba sostenerme la mirada, no tardé en notar que tenía los ojos enrojecidos.
—¿Qué es lo que guardas ahí?
—Son solo... recuerdos —titubeó—. ¿Por qué no estás adentro con los demás?
—El abuelo y mi tío Carlos no hacen más que discutir, y el resto es pura charla sobre la boda —contesté, acortando la