176. Asqueado.
~Rowan~
El abuelo no había despertado aún y llevábamos casi todo el día en el hospital haciéndole compañía.
No solo estaba aquí por preocupación; estaba aquí también para huir. No había tenido tiempo de pensar, de lamentarme o de culpar a nadie, porque el abuelo colapsó y toda la atención recayó sobre él, pero mi mente seguía fija en mis padres. Mi corazón sangraba en silencio y solo quería callar esas malditas voces que no dejaban de atormentarme.
—Mi amor —espabilé al sentir una mano suave s