164. Con mi hijo no.
~Narrador omnisciente~
Los ojos de Alex se llenaron de lágrimas mientras negaba con la cabeza. Buscaba una señal, un rastro de mentira en el rostro de su tía porque sabía que era mala, pero al girarse hacia James solo encontró una expresión de abatimiento que lo dejó confundido. No entendía lo que pasaba.
—¡Suficiente! —exclamó el señor Walter, levantándose con dificultad. Apoyó las manos en la mesa, temblando de indignación—. Victoria, eres una mujer sin escrúpulos. ¿Cómo puedes decirle algo