155. Un convento.
~Narrador omnisciente~
En su momento, lo había creído con cada fibra de su ser: estaba embarazada. Aquella prueba casera, en la intimidad de su baño, había marcado dos líneas positivas. Los mareos y malestares que la aquejaban no podían significar otra cosa.
Sin embargo, en el fondo, Margoth sabía que aquel hijo no era de Rowan. Era una certeza nacida de su instinto, además, la frecuencia con la que había estado con su amante superaba con creces sus encuentros con su novio.
Hizo memoria, reco