Luego de terminar de bañarse con un relajante baño que ambos disfrutaron eternamente como si fuera el último, totalmente abrazados y mimandose el uno al otro, realmente lo necesitaban, eso de sentirse. Se cambiaron a un paso totalente lento, disfrutando cada segundo que podín, sabiendo que al día siguiente ellos tendrían que seguir con los invitados y el estres. Salieron del baño entre risas y golpes juguetones (Siendo que Abdel lo hacía con delicadeza y cariño y ella casí lo tira en el pis