Abrió la puerta de la habítacion que compartia con su esposo desde hace meses, encontrandolo tirado en la cama, viendo al techo con una mirada indesifrable, pero cuando escucho la puerta abrirse se enderezó lo más rápido de lo que jamás en su vida se había levantado, oliendo ese delicioso aroma mezclado con el suyo, era obvio que era ella, su mate. Se sentía un poco triste el no tener la presencia de su esposa con el, cuando un día antes estuvieron pegados como dos garrapatas enamoradas el uno