El gruñído de Zaira fue potente, la furia de repente surco en sus venas, ella sabía que había perdido la oportunidad única, cuando la separaron de Mateo, sintió su magia debilitarse debilitarse, sabía que era porque era un efecto secundario ante esa interrupción tan salvaje por parte de los guardias. El cosquilleo en sus dedos se iba incrementendo he invadiendo sus musculos de una manera dolorosamente rapidqa, hacíendo que un jadeo se escuchara salir de su boca cuando los guardias la tiraron