Una semana después
Días maravillosos para todos, no solo para David y Ester, quienes deseaban avanzar rápido en su plan y terminar con toda esa venganza, también para Heriberto, quien veía el avance de todo y estaba feliz, no dejaba de soñar con ver esos clubes a su nombre y poder hacer lo que se le viniera en gana, ya empezaba a buscar la manera de comprar mujeres y usarlas como prostitutas en esos maravillosos clubes.
Sabía bien, que David no permitiría eso, él solo dejaría que mujeres que