Capítulo 15– La Mujer que No Miraron
El agua caliente caía sobre sus hombros como una cascada muda, pero no podía arrancarle el frío del pecho. Sofía estaba parada en la ducha, inmóvil, con los ojos cerrados y el rostro inclinado hacia el suelo, como si el vapor pudiera borrar el eco de esas imágenes que se le habían clavado en la retina.
Una bata blanca. Un babydoll de encaje. Un amanecer filtrándose entre los edificios.
Y Valeria Montesino.
Con su sonrisa hueca y su mensaje venenoso: “Después