Perspectiva de Zane Blackford
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Observo los ojos de Alison, al tiempo que presiono mi mandíbula ante las palabras que ella ha mencionado. Y no solo se trata de la sensación que me infla el pecho al ver en sus ojos aquella determinación de que sí quiere estar conmigo, a pesar de todo, a pesar de mis demonios, sino también de aquella sensación de asfixia ante ese nombre que acaba de salir de sus labios, ese que desearía borrar de mi mente, que desearía no escuchar jamás “Estela”
¿Cómo sabe Alison