Mía Morales
Casi no pegué el ojo en toda la noche pensando en el encuentro de ayer con Harry. No entiendo a qué vino eso, es decir, qué será eso tan importante que debe hablar conmigo.
«No seas tonta, es más que claro que es un imbécil, no te quiere ver con Zack, pero tampoco quiere algo contigo. Lo único que desea es tener una noche de sexo y seguir con su vida», grita mi conciencia.
»¿Tú crees? ¿Tan poca cosa soy?, le pregunto como si estuviera hablando con una persona.
«No, no eres poca