-Perdóname…- Pronunció con debilidad, solo para ser escuchado por ambos, sintiendo la necesidad de disculparse y hacerla detener si eso fuera lo que ella pensaba hacer, pero fue callado de inmediato con una mano que cubría toda su boca.
-No es necesario. No quiero tus disculpas, de verdad agradezco que estés aquí- Dijo sonando cansada.
Podría, quizá, no tener sentido para los demás, pero para él lo tenía todo. Conocía bien esa faceta en Ann, la había visto con anterioridad. Así que la jalo cons