-Señorita Anastasia Banes, es un gusto para mi verla el día de hoy- Indico el hombre que se había tomado la estancia.
Ann alzo su rostro para enfocarse en el visitante inesperado.
Le conocía y sabia las intenciones negras de este hombre, no había estudiando juntos por nada. Eran polos opuestos que nunca pudieron atraerse ni llevarse bien, todo entre ellos siempre fue una competencia ridícula.
-Tu presencia aquí, para mi no es grata, me gustaría que te retiraras y me dejaras en paz- Gruño la pel