Capítulo 23
Estaba feliz de saber que tenía total acceso al piso de Luter, o más bien a la casa, porque a pesar de ser parte de un edificio es inmenso, el me guío de la mano hasta que entramos, nada más cerrar la puerta no me dejo ni hablar, me dio un beso que derretiría el polo norte, yo me entregue a él, como hacía cada vez que me tocaba.
- llevo todo el día con ganas de hacer eso- me dijo cuando al fin me solt&o