Capitulo12
Los días pasaron con relativa normalidad Para todos excepto para Luter, saber que cada día que pasaba lo acercaba más a la luna lo ponía nervioso; podía sentir el llamado del lobo en su cuerpo. Ya solamente faltaba una semana para que llegara luna llena.
– Mía necesito hablar contigo – interceptó a Mía en el pasillo. La tomo del brazo y entró en la habitación de ella.
– ¿qué haces Luter? – le preguntó ella y se soltó de su agarre
– por favor Mía, dame mi colgante – le dijo e