Sus cuerpos encajaban a la perfección, Melanny se derretía en sus brazos, era tanta la necesidad de sentirla que no podía parar de poseer su cuerpo, era el aliciente que necesitaba, su calmante ante tanto temor de perderla
Las estocadas de Franck le hacían llegar al cielo y la tiraban al infierno, el calor en su cuerpo era insoportable, ya no podia contenerlo
—Franck ten piedad, más despacio por favor
— ¡No puedo parar cariño! Te extrañé tanto, desde que los problemas empezaron no hemos tenido