Elena había visto trenes en las películas antiguas y nunca le habían llamado tanto la atención, pero ahora dentro de la cabina de uno, de la forma en que se movía y sonaba, como se sentían los asientos y hasta el mismo olor… era impresionante. Lo mejor era la vista. Tanto ella como su esposo habían sido puestos en una de las cabinas privadas y aunque era un medio de transporte antiguo estaba bastante bien cuidado.
El compartimiento estaba cerrado y rodeado de cortinas que les daban total intimi