17 Jennifer
Salí del banco temblé y comencé a llorar mientras Cora me abrazaba para darme solidaridad, pero olas de rabia emanaban de ella y no me calmaban para nada, alteraba mis nervios. Solo quería estar sola y llorar por meses.
—¡Es él quien me engañó! —me quejé en el hombro de mi amiga indignada.
—Lo sé, pagará— asegura mi amiga— ¿me escuchaste, Jennifer Alderwood? Va a pagar, esto no se quedará así, yo no lo voy a permitir.
—No sé, Cora— hipé— ese hombre parece odiarme, ¿Por qué querrá te