Esa noche Sarah preparó una cena para las amigas de Victoria.
Kate llegó junto a Fran y Margaret, la esposa de Marley, socio de Ethan. Las cuatro eran grandes amigas; se conocían desde hacía años, de la época universitaria.
Margaret tenía cuarenta años y estaba casada con Marley, socio de Ethan, y Fran tenía cuarenta y tres años. También era viuda y tenía dos hijos de dieciséis y catorce años.
—Ay, Victoria, cuánto lo siento, pero dinos, ¿cómo te sientes? —preguntó Fran.
—Perdida. Es como si me