Mundo ficciónIniciar sesiónMi madre sigió dormida, y yo me sentí más culpable que nunca en mi vida. Mis ojos se llenaron de lágrimas. Me senté a su lado, y no solte su mano.
—¿Quieres que vaya a buscar a Emma? —sugirió Eduardo y yo asentí.Solamente quería estar con mi mamá, entonces Eduardo desapareció y yo me quedé con mamá.—Hija... —murmuró alguien a mi lado, y al levantar la vista, me había quedado dormida, encuentro a mi madre.—¡Mamá..! ¿cómo estás? ¿bien..? —dije con una sonr






