Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente, yo me encontraba en la oficina. No me había cruzado en esa noche ni a la mañana con Eduardo.
No entendía si en parte él estaba enojado conmigo, o estaba demasiado concentrada en la idea de que iba a ser padre. Unos minutos más tarde después de llegar yo, él ingresó con su silla de ruedas saludando a todo el mundo menos a mi.—H... —no pude terminar la oración, él ya se había girado.Tal vez las palabras que le había dicho, le habían afectado de al






