Nelson despierta en la mañana pensando en ese encuentro, él está angustiado ya que debe haber algún motivo para que Anna lo este despreciando. No puede entender porque se niega a volver, si ella lamía por donde él pisaba. Sigue pensando y le preocupa perder más tiempo, así que le llega una idea a la cabeza y baja para encontrarse con Adela que está organizando la cocina y preparando el desayuno.
—¡Bueno días señor Mandela. —lo recibe algo sorprendida de su presencia en ese lugar.
—Ayer me encon