“¿Estás bien?”
Elara se giró cuando lo escuchó — ese sonido. El que había aprendido a reconocer antes siquiera de poder nombrarlo. Esa particular lucha por respirar que vivía en su memoria como una alarma.
Victor estaba a su lado, pero algo iba mal. Su respiración había cambiado — pesada, tensa, cada inhalación costándole más de lo que debería. Su rostro había perdido color de esa forma que significaba que algo estaba ocurriendo dentro de su pecho y que su cuerpo no podía manejarlo solo.
Entró