Punto de vista de Elara
Ella casi no durmió esa noche después de que se mudaron. Todo estaba pasando demasiado rápido, demasiado rápido para respirar, demasiado rápido para pensar y, lo peor de todo, no tenía control sobre nada de eso.
Siguió dando vueltas en la cama, sus pensamientos persiguiéndose en círculos interminables hasta que el cansancio finalmente la arrastró al sueño.
A la mañana siguiente, cuando se despertó, miró por la ventana y vio a Victor saliendo apresuradamente hacia su coch