—Relájate — susurró Gregory a su oído, tratando de calmarla, y de calmarse, alzando sus caderas, que los unía a ella en cada movimiento que lo llevaba un poco más a cumplir su cometido y unirse por completo a ella.
—Te amo... Chiara — de sus labios salieron esas dos palabras de forma natural. Al igual que de forma natural, sus sexos parecían ansiar más, buscándose por propia naturaleza e instinto hasta sentir como su glande se internaba aún más dentro de ella, resbalando en su interior lentamen