CAPÍTULO 2: FOLLADA EN LA CABINA DE LA GASOLINERA
PUNTO DE VISTA DE CLAUDIA
Otra hora transcurre lentamente en esta deliciosa tortura. El sol finalmente se asoma para pintar el cielo de rosa, pero seguimos abrazados, con mi vestido hecho un desastre arrugado y sus pantalones cortos arruinados.
Jada no para de enviar mensajes: "Muévete más despacio, haz que te ruegue", "Pellizca tus pezones, envía una foto", "Dile que te meta los dedos en el culo debajo de la manta".
Zion obedece a todos con un