CAPÍTULO 3: NOCHE DE CINE EN FAMILIA
PUNTO DE VISTA DE WILLOW
Una semana. Había pasado una semana entera desde que mi madre regresó de Napa, y la tensión me estaba matando.
Siete días de fingimiento.
Siete días sentada frente a Nikolai en la mesa, con los muslos secretamente húmedos de deseo, mientras él me pedía que le pasara la sal como si yo fuera simplemente su dulce e inocente hijastra.
Cada instante fue una agonía pura y exquisita.
De ese tipo que me hacía escabullirme al baño entre clase