En los días siguientes, Ana evitó estar en el mismo lugar que Antón, se sentía avergonzada, esos videos eran muy claros, su verdadero esposo era él y no su primo, era imposible que todas las personas estuvieran apoyándolo en una mentira de esa magnitud, incluso las autoridades del país y fuera de el.
Esa noche despertó sobresaltada, tuvo un sueño bastante vivido, un hombre abusaba de ella de la manera más cobarde, no pudo ver su rostro, se ocultaba en la oscuridad, durante las siguientes noches