Capítulo 26.
Una vez más estamos solos.
Él y yo.
Él y yo contra nosotros mismos.
Me pregunto si esto algún día acabará.
Este juego del gato y el ratón.
Este juego de poder que tenemos y nos encanta aunque no lo digamos en voz alta. Este juego macabro en el que nos estamos destruyendo.
Él está una vez más sentado en su silla. No ha dicho una palabra por unos 30 minutos, puede que más, la verdad no tengo la menor idea. Yo... yo ya no lloro. Solo lo miro a lo lejos sentada en el suelo, mis rodillas pegadas a m