Ruby miró qué hora era, cuando el evento estaba a punto de terminar. La hora marcaba las 9:55 p.m.
Faltaban cinco minutos para que los mini-explosivos escondidos por la Organización de la Luz, colocados como emboscada, estallaran.
Ruby echó un vistazo a sus delgados tacones. Aunque ella había practicado usar estos tacones, si los explosivos explotaban más tarde, ella tendría que correr para salvar su vida. Aunque ella confiaba en sus habilidades, ella tenía que evitar la onda expansiva, aguan