La noche antes de que Heaton volara a Londres, tuvo que lidiar con algunos asuntos laborales en la sala de estudio cuando Porotita Dulce entró arrastrando los pies a la habitación.
La niña se arrastró hasta el regazo de Heaton y le suplicó. "Papá, ¿puedes llevarme contigo para encontrar a Monty mañana por la mañana?".
Heaton se rió entre dientes. "Si Porotita Dulce quiere ir a buscar a Monty, ¿quién va a cuidar del Hermanito por mí?".
Porotita Dulce hizo un puchero; ella se sintió descontenta