Capítulo 244 Protegiendo su pequeño vientre
Verian miró fijamente el pastel destrozado en el suelo. No parpadeó y parecía estar sin vida.

Al notar su falta de reacción, Nancy tiró toda la comida a la basura.

"¡Te lo digo, Verian! Heaton no come nada de esto! ¡Eres una maldición! Desde que entraste en la familia Fudd, no dejan de pasarle cosas malas a Heaton".

Verian se sentó allí inmóvil, extrañamente callada.

Nancy la miraba fijamente mientras decía: "¿Por qué no dices nada? Ahora lo admites en silencio, ¿no?".

El alboroto en la sal
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