Mundo de ficçãoIniciar sessãoIvana estaba desde hacía más de dos horas en su cabina, eran las onces pasadas de un martes, pero en el barrio rojo todos los días eran de fiesta. La gente no dejaba de pasar y mirarla. Llevaba un vaquero desabotonado y un top de color fucsia brillante, ya había cambiado de posición no sabía cuántas veces, pero nadie entraba. Se estaba arrepintiendo de no haberse ido con las chicas, pero, au







