Mundo de ficçãoIniciar sessãoFue a recogerme a casa, y nos marchamos a la playa, tengo que admitir que me gustó verle con aquel atuendo: llevaba una camiseta roja, el cabello despeinado, y unos pantalones cortos. Lucía normal, como un chico normal, no se parecía en lo absoluto al hombre de negocios que había conocido la noche anterior.
- ¿Por qué estás tan callada? – preguntó, de camino a la playa, haciéndome salir de mis pensamientos, mirando ha







