Amira.
Me arriesgo mucho al venir a ver el estado de Edward y me sorprendió mucho que me pidiera que me fuera pero luego me tranquilizaron sus palabras, puedo sentir el temor en su voz y por fin me sinceró con él, Edward me permite curar su herida y al quitarse la bata me deleitó al poder ver su pecho desnudo que acelera mi pulso y sube la temperatura de mi cuerpo, el deseo de poder tocarlo vuelve con más fuerza y ya no me quiero detener, termino de colocar la pomada y lo vendo, deslizó mi mano