Edward.
No puepo dejar de ver el pasillo por donde se fue Amira pensando en la hermosa sensacion que tuve al poder tocar su piel, un leve suspiro sale de mis labios.
-Vaya que suspiro hermanito.
Al escuchar la voz de Elizabeth abro los ojos con pánico, fui descuidado y no me di cuenta de que ella estaba cerca, la veo salir de un pasillo mirándome fijamente con los brazos cruzados.
-Esto es algo nuevo, mi pequeño hermano un amante perpetuo suspirando por una dama.
-No me molestes Elizabeth.
-