Salimos del edificio, y estamos en el centro, vamos de la mano y para variar las mujeres voltean a mirarlo, pero yo sé que es solo mío. Me pregunta dónde iremos primero y le digo, por el auto, y justo entramos a una automotora, viene una vendedora desesperada por hablar con él, se arregla su falda corta y su escote y se lanza a preguntarle que necesita, él da un paso hacia atrás y le dice, yo nada, ella viene a comprar un auto, yo solo la acompaño. A lo que la mujer me mira de pies a cabeza y