Tanner:
Maldición
-¡Atrápenlos!-ordene
Todos nos habíamos separado, en medio de la noche aun nuestra agilidad era buena, nos movíamos mediante el silencio del bosque como uno solo. Aun en la ciudad de Nueva York, hay pueblos olvidados de la mano de Dios. Un lugar perfecto para atacar. O algo así pensé.
Cuando le di alcance a uno de ellos mi golpe lo manda directo al árbol con una fuerte sacudida. En menos de un segundo estoy a lado de él tomándolo por el cuello. -¿Te crees que esto es divertido