Capítulo 56
PUNTO DE VISTA DE ROOSEVELT
—Baja a mi hija. Ahora mismo.
Las palabras se desgarraron de la garganta de Zyran como un gruñido peligroso.
El mundo entero pareció detenerse. El corazón me golpeó contra las costillas.
—¿Tu hija? —gritó Lorna desde los hombros de Mateo. Ladeó la cabeza, mirando alrededor del concurrido zoológico. —¿Está tu niñita aquí, señor Zyran? ¿Dónde está?
Mateo frunció el ceño; sus ojos se entornaron hacia Zyran.
El pánico me impulsó a actuar más rápido de lo que