Capítulo 49
PUNTO DE VISTA DE ROOSEVELT
—Si no apareces, Roosevelt, podría filtrarle este hermoso secreto a la prensa por accidente.
La amenaza quedó suspendida en el aire.
Cerré los ojos. Apreté el teléfono con tanta fuerza que me dolieron los dedos. Pensé en Lorna. Pude imaginar las cámaras destellando en su rostro y a los reporteros gritando preguntas sobre su padre.
—Mándame la dirección por mensaje —susurré. —Estaré ahí al mediodía.
Colgué y dejé caer el teléfono sobre mi escritorio.
—¿Ros