Ava mantiene la frente apoyada en la de él y lo mira sin siquiera parpadear.
—Confianza… —repite en voz baja, con una sonrisita irónica. —Que eso venga de ti es casi gracioso.
Hector suelta una breve risa, sin apartar el rostro.
—Si no confías en mí, ¿en quién más confiarás? Aunque no lo admitas, soy la única persona que puede ayudarte en este momento. No me subestimes y confía en mí.
Aunque aún hay una leve sonrisa en sus labios, el tono que usa es bastante serio.
—No te subestimo, Hector. Al