Cuando llega a casa, Hector es recibido por Doris, quien le informa sobre todo lo que ocurrió mientras él estaba fuera.
—Ava no parece nada bien, Hector. Está nerviosa, inconforme y respondona.
—Es normal que esté así —comenta él, caminando en dirección a su cuarto.
—¿No vas a verla? —pregunta, notando que él no parece preocuparse mucho por lo que acaba de oír.
—Tal vez vaya después —explica—. Estoy cansado y quiero evitar un enfrentamiento ahora —dice, abriendo la puerta del cuarto y casi cerr