Dos manos se apoyan en mi cintura, marcando con sus pulgares las curvas suavemente. Mi corazón se acelera y ese roce manda pequeños toques de electricidad por mi cuerpo, haciendo que se me erice la piel.
- Heelal... - él me gira haciendo que alce la mirada y lo vea a los ojos.
- Te fuiste y no dejaste que supiera de ti. - su olor a alcohol hizo que me soltara de su agarre. No sé como no me di cuenta antes.
- ¿Estás ebrio? - me atrae de nuevo hacia él, pero elevando sus manos a mis costillas, ac