Aún alterada por el beso inesperado de Ethan, Rafaela se sintió acorralada al notar la mirada desconfiada de la novia de él fijada en ella.
—Vine a traerlo a casa, ya que el señor Ethan estaba demasiado borracho para conducir —explicó Rafaela, intentando mantener la compostura.
—Además de tu función