Incluso después de haber descansado del viaje y haber acostado a su hija, Sofía volvió a buscar a Kate para conversar y hacer planes.
—No puedo creer que hayamos logrado tener novio en la misma época —dijo Kate, mientras servía un poco de vino en una copa.
—Ni me digas, pensar que hace unos meses nos sentíamos en el fondo del pozo.
—¿Quieres un poco, amiga? —ofreció una copa de vino.
—No puedo, tengo que amamantar a Ava más tarde.
—Es cierto, olvidé que aún no has almacenado leche.
—Pero no te p