Cuando Ethan salió de la habitación, Carmen miró a Sofía de un modo reprobatorio, pareciendo condenar a su hija por algo que ni ella misma sabía.
— Mamá, ¿está todo bien? — preguntó Sofía preocupada.
— ¿Por qué vino él a visitarte?
— No sé, creo que debe haberse sentido culpable por lo que pasó.
— ¿Cómo pudo aparecerse aquí así, con una cara tan tranquila, haciéndose pasar por un buen chico?
— Mamá, la culpa no fue solo de él. Ya me habían advertido que no debía entrar a su oficina sin toca